02/12/2011

Parirás con dolor



Lo dice la Biblia y en, muchos casos, lo repiten los médicos o las parteras que retan e invaden el cuerpo de las mujeres. El respeto a las parturientas es un derecho que ya está inscripto en la ley pero que tiene que imprimirse en la experiencia cotidiana y no sólo quedarse en letra muerta

 Por Luciana Peker
“Si te gustó el carozo, bancate la pelusa”, le dijeron. No es una metáfora de verdulería, sino una de las muchas formas de lastimar a una mujer cuando no está enferma pero las contracciones, el miedo, el cuerpo dentro del cuerpo duelen. El parto duele. Aún como una reivindicación de la pujanza en la vida, duele. Pero duele mucho más cuando con palabras, negaciones o invasiones se ejerce violencia obstétrica contra las mujeres.
En la Argentina la ley contempla las episiotomías de oficio, los apuros de los médicos, los retos de las parteras o acostar a las mujeres sin dejarlas fluir y parir en cuclillas como infracciones a los derechos. ¿Pero se cumple?
“Tenemos tres leyes que promueven el respeto y cuidado en los nacimientos: la de Derechos en el Nacimiento (25.929), la de Derechos del Paciente (26.529) y la de Prevención y Erradicación de Violencia Hacia la Mujer (26.485) y ninguna de ellas, en lo que refiere a la asistencia de partos y nacimientos, se aplica concretamente. No hay una decisión en la política ministerial de hacer efectiva la capacitación a los equipos de salud, la difusión a la ciudadanía y su cumplimiento real”, señala Sonia Cavia, presidenta de Awaike Salud y Medio Ambiente y coordinadora regional de la Red Latinoamericana y del Caribe para la Humanización del Parto y el Nacimiento (Relacahupan).
Ella también remarca que para que la ley se cumpla también debe haber sanciones a los que violen la legislación –y le griten o corten o apuren a una parturienta– sin contemplar los derechos actuales. “Es importante que la violencia obstétrica se considere en una norma, en primera instancia, para reconocer su existencia y desnaturalizar modos de atención y procedimientos en un trabajo de parto y nacimiento. Insultar, pegar, amenazar, ignorar, burlar son parte cotidiana de estos procedimientos incorporados al trato habitual. Por eso, es urgente que la ubiquemos como una violación de derechos humanos cotidiana, reiterada y sistemática perpetrada por las instituciones tanto públicas como privadas”, dice.
Para que la ley se ponga en marcha, ellas también decidieron marchar el día de la no violencia hacia las mujeres. Hoy se reúnen, a las 16, en Plaza de Mayo, por el derecho a elegir cómo, dónde y con quién parir y de ahí van a trasladarse hasta el Congreso nacional. En el acto se va a entregar un sobre de color por cada hijo/a (con fotos de los chicos y chicas nacidos en sus casas o de familias que apoyan la libertad de elección en relación con dónde parir y la asistencia de parteras como profesionales idóneas y autónomas) para que se respete el derecho a que en uno de los momentos de mayor vulnerabilidad y poder de una mujer pueda estar la mamá, la pareja, una amiga o el novio o marido alentando a cada una a sobrellevar el miedo y alimentar la fuerza en cada pujido.
Otro de los objetivos del acto es llegar con este pedido a la presidenta Cristina Fernández y fomentar que en el tratamiento de un proyecto de ley que regularía el ejercicio profesional de las licenciadas en obstetricia (parteras) se estipule que puedan brindar asistencia en hospitales, casas de partos y en el domicilio de la embarazada en concordancia con el respeto de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.
Por su parte, la periodista Mariela Franzosi y autora del blog maternarconamor.blogspot.com enmarca: “La violencia obstétrica es un tipo de violencia bastante silenciada y naturalizada, que muchísimas mujeres sufrimos tanto a nivel físico como psicológico, por parte de los profesionales de la salud que deberían encargarse de protegernos a nosotras y a nuestros bebés en el momento del trabajo de parto, parto y nacimiento. Sin embargo, realizan sobre nuestro cuerpo prácticas dolorosas e innecesarias (tactos, colocación de vías para suero, el uso de oxitocina sintética que provoca contracciones artificiales e incluso la episiotomía o corte de la vagina para evitar supuestos desgarros). Las y los médicos nos manipulan sin siquiera decirnos lo que nos están haciendo, nos atan a la camilla de parto, no nos permiten movernos con libertad, nos infantilizan en el trato (‘mami’, ‘mamita’, ‘gorda’) y todas estas prácticas son diferentes tipos de violencia que las mujeres padecemos muchas veces sin siquiera llegar a registrarlo” dice.
Pero no es una violencia que encuentra a las mujeres de pie, sino asustadas, esperanzadas, dolidas, vulnerables y es ahí cuando son jaqueadas por el supuesto saber médico. “Estas situaciones suceden en el marco de una desigualdad simbólica enorme, ya que las mujeres casi siempre llegamos a parir desinformadas, temerosas, sin poder ejercer el control sobre nuestros cuerpos y teniendo que dejar en manos de ese otro ‘superior’, que posee el conocimiento y el dominio de la situación. Ese otro es el ‘profesional que sabe’ y que tiene en sus manos una de las cosas más preciadas para nosotras como es la vida de nuestras hijas e hijos. Esto hace que se vuelva más difícil aún discernir que estamos siendo violentadas y, en el caso de reconocerlo, que luego no podamos denunciarla”, subraya Franzosi. Pero recomienda desnudar la violencia y desenmascararla: “El Ministerio de Salud de la Nación, a través de su Línea de Salud Sexual, funciona como un órgano de denuncia de situaciones de violencia obstétrica. Es tu derecho. Y es posible hacerlo cumplir”.
Más información: Línea de Salud Sexual 0-800-222-3444. www.dandoaluz.net

 

29/11/2011

CONMEMORACION POR EL DIA DE LA NO VIOLENCIA A MUJERES


ASOCIACION ARGENTINA DE SEXOLOGÍA Y EDUCACION SEXUAL


Pinamar, 29 de noviembre de 2011

Para AASES y otras instituciones colegas

ACTIVIDADES REALIZADAS CON MOTIVO DEL DÍA CONTRA LA VIOLENCIA  Y DISCRIMINACION DE LA MUJER Y EN APOYO A LA PROTESTA POR LA MUERTE DE UNA NIÑA EN SALTA DEBIDA A UN ABORTO MAL REALIZADO

Filial Salta: Canalizó el apoyo de AASES Central a quienes estaban organizando la protesta por la muerte de esa niña.

Filial Tucumán: Realizó una Jornada de reflexión.

Filial La Plata: Participó de la Radio Abierta en la Casa de la Mujer  y realizó intervenciones  callejeras.

Filial Córdoba: Se adhirió a las actividades callejeras y coordinó un taller sobre el tema.

Filial Buenos Aires: Llevó a cabo una “Ronda de reflexión” con niñas y niñas de una escuela.

Filial La Costa: Promovió y participó de un programa radial sobre el tema y envió gacetillas de prensa  todos los medios radiales, gráficos y televisivos de la región. Envió más de 100 correos electrónicos personalizados a autoridades locales y vecinos caracterizados de la región.

Cordialmente

Lic. Luis María Aller Atucha
Presidente de AASES


SEDE de la Costa y Presidencia:
Del Lenguado 1089 (7167) Pinamar Tel. (02254) 40-4752  aases-presidencia@telpin.com.ar

07/11/2011

Primer mapa cerebral del placer femenino


 INVESTIGACIÓN | Con escáneres cerebrales


Atlas
El cerebro se activa de manera diferente según el área estimulada. | Foto: Barry KomisarukEl cerebro se activa de manera diferente según el área estimulada. | Foto: Barry Komisaruk
  • El estímulo de la vagina, clítoris y cérvix activa tres sitios distintos del cerebro
Llevan años advirtiéndoles y enseñándoles: no es lo mismo estimular el clítoris que la vagina. Y ellas tenían razón. Pero por primera vez, se ha podido constatar y 'visualizar' la ubicación exacta en el cerebro del placer femenino. Todo ha sido posible gracias a que 11 mujeres sanas y diestras han dejado que Barry Komisaruk, de la Universidad de Rutgers en EEUU, y su equipo 'observaran' sus 'tocamientos' en el laboratorio mediante el empleo de escáneres cerebrales (resonancia magnética). Los hallazgos han visto la luz en el último 'Journal of Sexual Medicine'.
En declaraciones a ELMUNDO.es el científico Komisaruk reconoce: "Hemos demostrado, por primera vez, que la estimulación de la vagina, el cuello del útero y el clítoris activa tres sitios distintos y separados en la corteza sensorial. Las tres representaciones se agrupan en la misma región de la corteza sensorial, al igual que la estimulación de los genitales de los hombres activa zonas de esta área. Para nosotros lo que sí fue una sorpresa es que la autoestimulación del pezón activa no sólo la región de la corteza sensorial que esperábamos, sino que también activa las mismas zonas que la región genital, lo que explicaría por qué algunas mujeres pueden tener orgasmos a través del tocamiento del área mamaria".
Komisaruk aclara que "algunos expertos han afirmado que en la sexualidad femenina, la principal fuente de placer la proporciona el clítoris y que este goce es relativamente menor con la estimulación vaginal o del cuello uterino. Sin embargo, nuestros hallazgos muestran que existe una fuerte activación sensorial producida por la estimulación de estas dos últimas zonas. Esta es la base para un mejor entendimiento de cómo la manipulación genital se propaga de forma secuencial a través del cerebro a partir de la activación inicial de la corteza sensorial, para 'encender' al tiempo las regiones cerebrales que producen el orgasmo". La corteza sensorial o sistema motosensorial procesa la información a partir de las células nerviosas vinculadas a diferentes partes del cuerpo.
Manuel Desco, director de la Unidad de Medicina y Cirugía Experimental del Laboratorio de Imagen Médica del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, reconoce que "el estudio aporta un mayor detalle sobre la localización de las áreas sensoriales correspondientes a la anatomía femenina. Es curioso que, como en muchos otros campos de la Medicina, los estudios clásicamente se han hecho esencialmente por y para varones, dejando bastante de lado las peculiaridades de la anatomía y fisiología femeninas".
Para poder llevar a cabo la investigación, los investigadores desarrollaron ensayos de cinco minutos que constaban de 30 segundos de descanso, otros 30 de autoestimulación, repetidos cinco veces seguidas. La parte del estudio que hizo de grupo control consistió en solicitar a las participantes que se tocaran de forma rítmica el pulgar o un pie para establecer así puntos de referencia en la corteza sensorial.

Cómo se hizo el experimento

Para poder 'mapear' el placer femenino, las participantes tuvieron que autoestimularse con la mano o con un vibrador cilíndrico, de 15 milímetros con movimientos rítmicos suaves o intensos en el clítoris, la pared anterior de la vagina, el cuello uterino o el pecho por separado, y al azar, en una secuencia de ensayos. Todas recibieron las instrucciones a través de unos auriculares que les permitieron estar en contacto continuo con los investigadores.
Durante el proceso de masturbación, se activaron hasta casi 30 áreas del cerebro, incluidas las que están relacionadas con el tacto, la memoria, la sensación de recompensa e, incluso, el dolor. Estos hallazgos pueden ayudar a reconocer que el orgasmo es un potente analgésico como se afirma desde hace algún tiempo.
Además el estudio de Komisaruk pone en tela de juicio la hipótesis defendida por algunos expertos que argumentan que las mujeres que obtienen placer de la estimulación vaginal "lo consiguen porque el clítoris está siendo estimulado indirectamente, pero nuestros resultados contradicen esto. Porque tal y como indica el estudio la vagina y el clítoris son fuentes directas de placer sexual, al igual que el cuello uterino, ya que estas zonas erógenas tienen sus propias terminaciones nerviosas que transportan las sensaciones a la corteza cerebral", insiste el experto estadounidense.
Los hallazgos son especialmente importantes, según su autor para las "mujeres que tienen una disminución de la respuesta sensorial a la estimulación genital, tal vez como resultado del daño del nervio o por culpa de una histerectomía (extirpación del útero), dado que podrían intensificar su respuesta genital mediante la adición de la estimulación del pecho".
Para el experto de Madrid, "resulta bastante curioso que la estimulación del pezón se acompañe de una respuesta cruzada también en áreas genitales, dado que se trata de una respuesta sensorial de muy bajo nivel. Sería más esperable que se produjeran conexiones cruzadas a niveles más elevados. Esto significa que, como se comenta en el artículo, podría haber algún mecanismo a un nivel muy bajo y la estimulación del pezón podría producir una estimulación subrogada muy directa del área genital".

Estudios en marcha

Desco opina, no obstante, que "el artículo deja pendiente la cuestión central del tema: si los orgasmos vaginales o clitoridianos tienen el mismo soporte cerebral o no. Las áreas cerebrales responsables no son las mismas que las dedicadas a la mera sensación táctil, por lo que habrá que esperar a posteriores estudios".
Barry Komisaruk adelanta que su trabajo actual está centrado en "tratar de convertir una secuencia de imágenes funcionales de resonancia magnética del cerebro, tomadas cada 2 segundos, durante la autoestimulación genital y tratar de capturar lo que sucede, durante y después del orgasmo. Tenemos la intención de presentar los primeros en la Conferencia Anual de la Sociedad para la Neurociencia que se celebrará en Washington, en noviembre. También estamos analizando la actividad cerebral de las mujeres que pueden estimular el orgasmo únicamente con el pensamiento, sin ningún tipo de estimulación física, en comparación con aquéllas que aplican la estimulación genital. Y estamos analizando la respuesta sexual de las mujeres después de realizarse una histerectomía y, en el caso de los hombres, después de la prostatect

01/11/2011


SOCIEDAD › SEIS DE CADA DIEZ PERSONAS CREEN QUE LAS MUJERES DEBEN TENER LA POSIBILIDAD DE DECIDIR UNA INTERRUPCION DEL EMBARAZO

Un derecho que tiene amplio respaldo en la sociedad

Una encuesta revela que el 56 por ciento considera que el Estado debe garantizar los abortos en los servicios de salud. El estudio fue realizado en el área metropolitana por Ibarómetro. Por primera vez, hoy el Congreso debate un proyecto de despenalización.

 Por Mariana Carbajal
Un amplio apoyo a la despenalización y legalización del aborto en las primeras 12 semanas de gestación muestra una encuesta realizada en la última semana por la consultora Ibarómetro en el Area Metropolitana de Buenos Aires para indagar sobre las opiniones de la población acerca del tema, a cuyos resultados accedió Página/12 en forma exclusiva. El 57 por ciento de los consultados sostuvo que la decisión de interrumpir voluntariamente un embarazo en el primer trimestre es un derecho de la mujer, mientras que apenas un 25 por ciento se manifiesta en desacuerdo. Del estudio surge que no sólo la mayoría de los consultados –56 por ciento– adhiere a la despenalización del aborto, sino que además considera que el Estado debería garantizar las intervenciones en los servicios de salud. “Los resultados que arroja esta encuesta son coherentes con todos los estudios de opinión pública que venimos realizando y que muestran que la gran mayoría de la población adhiere a la idea de que el Estado debe respetar y garantizar los derechos de igualdad de los ciudadanos”, destacó en dialogo con Página/12 Doris Capurro, presidenta de Ibarómetro. Otro sondeo de opinión hecho en septiembre a nivel nacional revela que un tercio de los argentinos conoce a alguien que se ha hecho un aborto (ver aparte).
Los datos de las encuestas se conocen cuando la Comisión de Legislación Penal de la Cámara de Diputados tiene previsto empezar a analizar en una reunión citada para hoy a las 15.30 una serie de iniciativas sobre aborto. Entre ellas, el proyecto de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, que lleva la firma de 50 diputados y diputadas de un amplio arco político, que despenaliza y legaliza el aborto en el primer trimestre de gestación y más allá de ese plazo cuando corre riesgo la vida o la salud de la mujer, en casos de violación o si hay graves malformaciones fetales. Según adelantó ayer a Página/12 el diputado Juan Carlos Vega, presidente de Legislación Penal, en la reunión “van a ser puestos a consideración” la propuesta de la Campaña y un proyecto de su autoría. El primero avanza con una amplia reforma legal. El segundo no modifica nada: el proyecto de Vega se limita a reglamentar la atención de los abortos no punibles previstos en el Código Penal desde 1921. Las otras iniciativas en danza –cuatro más, precisó Vega– son complementarias de esas dos (ver aparte).

Un derecho de la mujer

La encuesta de Ibarómetro fue realizada el jueves último, en forma telefónica, en una muestra estratificada por población de 400 personas mayores de 18 años, en hogares particulares con teléfono fijo, del Area Metropolitana de Buenos Aires.
El sondeo de opinión arrojó los siguientes resultados:
  • Casi seis de cada diez personas creen que la decisión de interrumpir voluntariamente un embarazo en el primer trimestre de gestación es un derecho de la mujer, mientras que sólo cuatro de cada diez se manifiesta en desacuerdo.
  • El 52 por ciento se pronuncia en contra de que la mujer que aborta tenga que ir presa. Unicamente el 31 por ciento de los consultados considera que el aborto debe ser castigado con prisión.
  • Un 56 por ciento considera que el Estado debería garantizar los abortos en los servicios de salud.
  • La encuesta registra una moderada relación entre las posturas ante el tema y la edad: los jóvenes se inclinan en mayor medida por la despenalización, mientras que los que más se oponen son los adultos mayores.
“La gran mayoría adhiere a la idea de que el Estado debe garantizar los derechos de igualdad de los ciudadanos. Se sabe que en la Argentina muere un centenar de mujeres por año por abortos inseguros. Las que mueren en general son las mujeres más pobres, menos educadas, que no acceden a los servicios sanitarios básicos y están más alejadas de una atención médica calificada”, evaluó Capurro, presidenta de Ibarómetro, al analizar los datos obtenidos.
Capurro indicó que los estudios de opinión pública realizados por Ibarómetro anteriormente sobre el mismo tema y este último “concluyen que el acuerdo con la despenalización del aborto se ubica entre el 50 y el 60 por ciento de la población”. El acuerdo crece en los grandes centros urbanos, a medida que aumenta el nivel educativo y económico social de los entrevistados, puntualizó.
La consultora explicó que el diseño de la encuesta apunta a saber qué opinan los entrevistados sobre la despenalización del aborto, es decir, cuál debe ser la posición del Estado frente al tema, y no a determinar cuál es la actitud personal de los encuestados en relación con esa práctica. “Es importante aclarar que la manifestación de acuerdo con que una mujer no sea penada por la ley y no vaya presa por haberse realizado un aborto no significa que ella misma esté de acuerdo con abortar o, en el caso de los hombres, con que vayan a acompañar la decisión de una mujer de interrumpir un embarazo”, señaló Capurro. Otro tema, no abordado en este último relevamiento pero que sí Ibarómetro estudió en anteriores, es que “la mayoría se inclina por flexibilizar también la aprobación del aborto, desde un punto de vista ético o religioso, en casos de violación, peligro de vida de la mujer, incompatibilidades del feto con la vida extrauterina, problemas de salud física y psíquica de la mujer”, enumeró Capurro. Estas posturas coinciden con los datos que revelan la encuesta de Catholic for Choice de Estados Unidos, realizada en septiembre en el país, sobre la que se informa por separado. “La opinión pública se encuentra lejana a la rígida y tradicional polarización del debate ideológico sobre el aborto: ‘pro vida’ versus ‘pro elección’”, consideró Capurro. Y agregó que en estudios realizados en otros países de América latina también “se evidencia una demanda de mayor apertura en las decisiones de política pública vinculada con esta temática y de flexibilización de los marcos regulatorios sobre el aborto vigentes”.

Una decisión de la mujer

Grado de acuerdo con que la decisión de interrumpir voluntariamente un embarazo es un derecho de la mujer.

El papel del Estado

Grado de acuerdo con la propuesta de que los abortos sean garantizados por el Estado en los servicios de salud.

Rechazo a la detención

Grado de acuerdo con que una mujer que se hace un aborto vaya presa.

29/09/2011

El día de los pañuelos verdes


SOCIEDAD › ACTOS Y MOVILIZACION EN RECLAMO POR LA DESPENALIZACION DEL ABORTO


En el Día de Lucha por la Legalización y Despenalización del Aborto en América Latina y el Caribe, mujeres y hombres se congregaron frente al Congreso para pedir su legalización. También hubo una carpa para asesoramiento legal y médico.
La bandera verde de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratuito.
Imagen: Sandra Cartasso.
Pañuelo verde al cuello, cientos de mujeres y hombres conmemoraron ayer frente al Congreso nacional el Día de Lucha por la Legalización y Despenalización del Aborto en América Latina y el Caribe. Definida como “momento histórico” por muchos referentes, el acto tuvo lugar, esta vez, a poco más de un mes de que comiencen a tratarse en Diputados los proyectos de ley de legalización de aborto en la Comisión Penal. Quizás por ello, lo que había sido programado como una sentada frente al Palacio Legislativo se materializó en una masa de manifestantes de pie con banderas y pancartas que flameaban en reclamo de ese derecho. También se montó una carpa donde expertos dieron asesoramiento legal y médico sobre la práctica.
“Ni una sola mujer muerta por aborto clandestino”, decía la extensa bandera verde sostenida por las referentes de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratuito, impulsoras del proyecto de ley de interrupción voluntaria del embarazo que cuenta con la firma de más de 50 diputados y el apoyo de más de 250 organizaciones sociales. La expectativa del movimiento de mujeres es que “para fines de año” se le dé media sanción a la iniciativa. Por lo pronto, para el 1º de noviembre ya está fijada la primera reunión en comisión.
El Día de Lucha es un una jornada de activismo que se realiza para reclamar a los gobiernos cambios en las legislaciones a favor de la interrupción voluntaria del embarazo. “En la sociedad ya se ha visibilizado el reclamo”, expresó Estela Díaz, referente de la Campaña.
El megáfono iba pasando de mano. El candidato a gobernador bonaerense Martín Sabbatella, de espaldas al Congreso, definía: “Salir de la clandestinidad significa que las mujeres más pobres puedan hacer lo mismo que hoy hacen las que tienen recursos”. Coincidía con él la diputada Vilma Ripoll, que apuntaba que “es una deuda de la democracia con las mujeres” y, por eso, “no se va a dejar pasar este momento histórico”.
Axel Freyre, director de la Fundación Buenos Aires Sida, se mostraba confiado. “Se palpa el éxito. Incluso este año no hubo ninguna manifestación en contra por parte de los de remeras naranjas (activistas relacionados con la Iglesia), los mismos que se oponían al matrimonio igualitario”, señaló.
La diputada Victoria Donda, altavoz mediante, reclamó el compromiso de todos los “diputados hombres”. “Que se involucren para que nadie se pueda dejar presionar por la Iglesia y por quienes lucran con el aborto clandestino para que todos y todas seamos libres de decidir”, pidió.
En la carpa blanca montada de cara al Congreso, la ginecóloga Alicia Cacopardo atendía consultas junto a un grupo de colegas. “Hay muchas dudas sobre la utilización de pastillas para realizar los abortos”, explicó a Página/12. De afuera llegaba el grito a coro: “¡Aborto legal para no morir!”.

19/09/2011

Medicalización para someter al sujeto por Enrique Carpintero


Salud Política y Sociedad/Medicalización para someter al sujeto/Enrique Carpintero

Modelos socioculturales del poder XIII



La medicalización es un término que se viene usando desde hace muchos años para demostrar los efectos en el acto médico de los factores políticos, sociales y económicos que intervienen en la producción, distribución y venta de las grandes industrias de tecnología médica y farmacológica.

Por Enrique Carpintero*
(para La Tecl@ Eñe)

*Psicoanalista. Director de la revista y la editorial Topía. Su último libro recientemente publicado es: Enrique Carpintero (compilador), La subjetividad asediada. Medicalización para domesticar al sujeto, editorial Topía, 2011.

La cultura del capitalismo mundializado ha llevado a que los bienes materiales e inmateriales tengan una cotización en la economía de mercado. Su único objetivo es la maximización de las ganancias. Pareciera que nada queda fuera de la llamada “ley del mercado”. Todo queda reducido a si es un buen o mal negocio. De allí que no puede sorprendernos que las prácticas de la salud queden subordinadas a los grandes intereses de las empresas de medicina.
”Ya no es la enfermedad -y la lucha contra el dolor y la muerte- el limite `natural` que hablita a la medicina a intervenir en el cuerpo. La salud es en gran parte un artículo más de consumo. No un objetivo, sino un medio de diferenciación social, como la vestimenta, el consumo suntuario o la calificación laboral”. (Marcelo Rodríguez, Historia de la salud. Relatos sobre el cuerpo, la medicina y la enfermedad en la sociedad occidental, Capital Intelectual, 2011)
Esta situación deviene en la complejidad que actualmente debemos tener en cuenta cuando se receta un medicamento. La relación médico-paciente en el acto de hacer un diagnóstico y medicar esta atravesado por la medicalización de la vida cotidiana que conlleva cuestiones éticas y científicas. Aunque, como vamos a desarrollar en este breve artículo, estas son fundamentalmente económicas y políticas.

La medicalización es un término que se viene usando desde hace muchos años para demostrar los efectos en el acto médico de los factores políticos, sociales y económicos que intervienen en la producción, distribución y venta de las grandes industrias de tecnología médica y farmacológica.
Si nos ceñimos al campo del padecimiento subjetivo estos efectos son el resultado de algunas cuestiones que son necesarias entender.
Una subjetividad sometida a los valores de la cultura dominante

El liberalismo -en su versión conservadora o progresista- pone la libertad como premisa del orden capitalista. Pero esta libertad, convertida a su vez en fundamento y en legitimación, es para el liberalismo primordialmente libertad económica en la medida en que todas las demás derivan de ella o se subordinan. La libertad es libertad para consumir sexo, celulares o futbol para todos. En el acto de consumir el sujeto cree encontrar ilusoriamente la satisfacción a su deseo. Este deseo es por definición omnipotente independientemente que se realice o no. Como principio o como amo este deseo lleva a una realidad que tiende a desbordarse y, por lo tanto es interminable e insaciable. Este exceso encuentra en la cultura hegemónica normas cuya idea de virtud es mantenerse “sano”. Para ello propone la ilusión de evitar lo que caracteriza la condición humana: nuestra finitud. De allí que procesos normales como el nacimiento, la adolescencia, la vejez, la sexualidad, el dolor y la muerte se presentan como patológicos a los cuales se les puede aplicar una medicación para su solución. De esta manera la búsqueda de la salud se transforma en una exigencia que en muchas ocasiones genera enfermos imaginarios de enfermedades creadas por los propios laboratorios. Por ello el ser humano saludable de nuestra actualidad es un oxímoron: todos los límites que se impone dependen del exceso en que vive y para cuya inexorable perpetuación se limita. (Vicente Serrano, La herida de Spinoza. Felicidad en la vida posmoderna, Anagrama, 2011). Las fabulosas ganancias de los grandes laboratorios

En este sentido la actual evolución de las biotecnologías, las neurociencias, las técnicas médicas y farmacológicas que pueden estar al servicio de la emancipación del sujeto se las utiliza para adaptarlo a la cultura del sometimiento. Por ello el medicamento que estaba exclusivamente al servicio del “arte de curar” hoy se lo ofrece como un objeto necesario de consumir para soportar las incertidumbres de un futuro que es vivido como catastrófico.
Grandes campañas publicitarias en los medios de comunicación ofrecen las bondades de un medicamento como si fuera cualquier producto para consumir. La ingesta de remedios se ha naturalizado como una forma de vida. Ansiolíticos, analgésicos, laxantes, antiácidos y multivitamínicos no sólo se venden en las farmacias sino en quioscos y supermercados. Una consulta de la Universidad Maimónides y el Instituto Argentino de Atención Farmacéutica realizado a 3000 pacientes y 400 farmacéuticos muestran que el uso de medicamentos sin control médico adecuado conduce a que 100.000 personas se internan por esta causa en los hospitales públicos y más de 770 terminen muriendo. En EE.UU. se ha transformado en la tercera causa de muerte después de las enfermedades cardiovasculares y el cáncer.
Los diferentes de factores que se ponen en juego para difundir la medicalización en la sociedad explican las fabulosas ganancias que tienen los grandes laboratorios, las cuales deben ser repartidas entre los diferentes actores que participan en este proceso. Un informe de la Asociación de Agentes de Propaganda Médica de la Argentina sostiene los siguientes datos:
-La industria farmacéutica representa el 4,7% del valor agregado total y el 3,2% del valor bruto de producción. Es la 2da actividad de importancia en el valor agregado y la 8va en el monto de facturación.
-La productividad por asalariado en la industria farmacéutica es mayor que en el conjunto industrial. En efecto, mientras cada asalariado de la industria farmacéutica produce por $72 mil al año de valor agregado, en el conjunto industrial lo hace por $59 mil al año. Es decir la productividad por asalariado en la industria farmacéutica es 20,8% superior al conjunto industrial.
-Si se compara la explotación promedio que cada empresa del sector farmacéutico se apropia en relación con el salario promedio del sector, se derrumba ese lugar común instalado por las empresas del sector en el sentido de que “pagan los mejores salarios”. En efecto las ganancias promedio mensuales que cada empresa se apropia en industria farmacéutica equivalen a 85 sueldos promedios del sector. Dicho en términos sencillos esto supone que cada empresa ganan 85 veces más que lo que gana cada trabajador del sector. Este mismo indicador para el conjunto del sector industrial se ubica en 19,8. Es decir este indicador de explotación laboral es 329,4% superior en la industria farmacéutica que en el conjunto industrial.
-La rentabilidad de las firmas se asientan sobre niveles de oligopolios y en algunos casos monopolios en la producción de una determinada droga por parte de los laboratorios que operan en el país. Un ejemplo basta para ilustrar esta situación. La droga Omeprazol es comercializada por el Laboratorio Astrazeneca (de origen sueco) a un precio final que excede en 33.130% su costo inicial. Así como leyeron.
Pero podemos continuar. En drogas como la piroxicam, la amlodipina, la nifedipina, la enlapril el precio final de la droga supera entre un 4.000% y un 12.000% el costo de la misma. Medicamentos ampliamente consumidos por la población también presentan elevados precios finales en relación al costo de la droga, que denota el grado de concentración de la producción y distribución de los medicamentos de uso masivo. Tal es el caso del Lexotanil producido por el grupo extranjero Roche cuyo precio final supera en 2.258% el costo, como también el caso de su sustituto el Octanil (producido por el grupo local Bago) cuyo precio final supera el 2.165% su costo.

Esta situación esta llevando a que millones de personas en nuestro país y en el mundo mueran por no poder acceder a tratamientos básicos o mueran de paludismo, chagas, dengue y tuberculosis. Es decir, enfermedades que no dan rédito económico ya que para evitarlas es necesario el trabajo preventivo y mejorar la calidad de vida de la población afectada.
Para finalizar este apartado debemos decir que la excusa para estas fabulosas ganancias es que las mismas se reinvierten en investigación. La realidad es otra: la mayor inversión de estas empresas es para mantener la publicidad y el marketing que incluye congresos y diferentes remuneraciones a los profesionales para que receten sus productos.
La psiquiatrización de la subjetividad

Este monopolio médico-tecnológico da lugar a modelos neopositivistas donde la única valoración es la biología como determinante del proceso salud-enfermedad. Es decir se deja de lado una subjetividad construida en la relación con el otro en el interior de una cultura. Desde allí no se piensa en enfermos sino en enfermedades de pacientes que pueden pagar los altos costos de la tecnología médico-farmacológica.
En el campo de la salud mental esta situación llevo a psiquiatrizar la subjetividad. La psiquiatría hegemónica a partir de los adelantos en neurología y la genética y bajo la influencia de una concepción conductista se dedica a clasificar enfermedades y diagnosticar trastornos para aplicar la correspondiente medicación. Para ello utiliza el Manual de Estadística y Diagnóstico de los Trastorno Mentales (DSM IV) como única referencia “científica”. Este es un manual basado en el esquema de síntomas-diagnóstico-tratamiento elaborado a partir de las neurociencias y el uso de psicotrópicos realizado por la American Pychiatric Association que se ha tomado como referencia a nivel mundial. Su objetivo no es organizar un tratamiento psicoterapéutico sino clasificar cada trastorno para poder aplicar la droga correspondiente: trastorno de aprendizaje con déficit de atención, Ritalina; depresión, Fluoxetina; ansiedad generalizada, Lorazepam y así sucesivamente. (leer el Manifiesto de Buenos Aires: por un abordaje subjetivante del sufrimiento psíquico en niños y adolescentes en
www.topia.com.ar )
En la actualidad se esta preparando en EEUU la versión del DSM V y Allen Frances, uno de los autores de la versión del DSM IV, es decir un médico que esta en la “cocina” de la preparación de estos “diagnósticos”, advierte con mucha claridad:
“Nuevos diagnósticos que podrían ser extremadamente comunes en la población general (especialmente después del marketing de una siempre alerta industria farmacéutica). Umbrales diagnósticos más bajos para muchos desórdenes existentes. El DSM-V podría crear decenas de millones de nuevos mal identificados pacientes `falsos positivos` exacerbando así, en alto grado, los problemas causados por un ya demasiado inclusivo DSM-IV. Habría excesivos tratamientos masivos con medicaciones innecesarias, caras, y a menudo bastante dañinas. El DSM-V aparece promoviendo lo que más hemos temido: la inclusión de muchas variantes normales bajo la rúbrica de enfermedad mental, con el resultado de que el concepto central de `trastorno mental` resulta enormemente indeterminado”. (leer en Enrique Carpintero, compilador, La subjetividad asediada. Medicalización para domesticar al sujeto, editorial Topía, 2011).
También la locura se redujo nuevamente a sus componentes biológicos. Hoy el loco no es un sujeto con el que se establece una relación terapéutica, sino que se ha convertido en un objeto cuyos síntomas pueden ser tratados químicamente si tiene dinero para pagar los psicofármacos de última generación. Si es pobre será enviado a un manicomio. Esta situación ha llevado a dejar de lado años de trabajo teórico y prácticas clínicas en el campo de la Salud Mental para reducir la subjetividad exclusivamente a estímulos neuronales.

Para finalizar podemos decir que los ricos no sólo viven mejor que los pobres, viven más tiempo. Uno de los datos de la desigualdad es cuánto se vive y cuanto se sobrevive a la enfermedad y al riesgo. Como venimos diciendo en anteriores artículos la protección de la vida es una tarea de los gobiernos por que las circunstancias de que la gente viva o muera es un hecho político. Si se deja que las condiciones de vida, la enfermedad y la muerte este en manos de los votos o de las leyes del mercado, las familias pobres no pueden sobrevivir. Esta es la función de un Estado que represente los intereses de la mayoría de la población. Sin embargo la lógica del capital desnuda un Estado que no es objetivo, sino que defiende los intereses de los sectores empresarios, al no garantizar las leyes que protejan a los sectores de menores recursos. Un ejemplo es que luego de once años de ser sancionada la Ley 448 de Salud Mental de la CABA todavía no se aplica. Lo mismo ocurre con al Ley Nacional de Salud Mental luego de un año de ser sancionada. Su resultado es la precarización de las redes sociales y los hospitales públicos donde la cultura dominante sólo ofrece la ilusión del consumo. De esta manera la medicalización es la respuesta que permite sostener la fragmentación de las identidades individuales y colectivas. Para eliminar sus consecuencias no es suficiente con una condena moral o un cuestionamiento científico ya que estas reproducen el modelo social y económico. Plantear su necesaria transformación requiere tener en cuenta que los sectores dominantes crean sus instrumentos de poder, de civilización y de cultura, así como los medios para realizarlos. De allí que el problema es político y la respuesta debe ser política.


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